Yo siempre fui reservado, callado, tímido, de pocos amigos, etc. por lo cual podría decir que mi adolescencia fue “aburrida” hasta que comencé a patinar.
A mis 16 conocí un amigo que decía que patinaba (nunca lo vi sobre una patineta) y me presento con su amigo que después seria quien me enseñaría a patinar.
Tenia 17 años cuando me obsesione con este deporte, era la primera vez que algo me motivaba a ser mejor.
El skate cambio mi vida
De pronto, sin darme cuenta, me encontré rodeado de personas con el mismo interés, y conocer nuevas personas era tan sencillo como tomar mi patineta e ir a patinar.
Cuando te juntas con otros skaters no hay “discriminación”, mientras montes tu skate ya eres parte de la comunidad.
Cuando patinaba era otra persona, mas confiada, mas atrevida, menos preocupada. Gracias a este deporte conocí personas, lugares y desarrolle una nueva personalidad.
Lo que aprendí del skate
Caer es parte de aprender
Si algo es seguro, es que te vas a caer, varias veces. Con la practica aprendes a caer y se vuelve algo divertido (al menos para mi).
Vuelve a intentar (persiste)
No solo es levantarse después de caer, es volver a intentar. Y si caes, lo vuelves a intentar, cada intento te acerca mas al objetivo.
Aprende del error
En aquellos ayeres internet no era lo que hoy es, entonces yo desarrolle mi método de aprendizaje. Cuando observada un nuevo truco mi mente imaginaba el movimiento de la tabla, y mis primeros intentos eran para dar la forma, para ver lo que estaba haciendo mal y poco a poco ir corrigiendo hasta lograr bajar el truco.
No te des por vencido
Bajar tus primeros trucos cuesta tiempo, esfuerzo y algunos cuantos golpes. Incluso cuando ya estas en un nivel mas avanzo, siempre hay algo más que te va costar, un nuevo truco, un nuevo spot. La clave esta en no darse por vencido, levantarse y seguir intentando.
Supera tus miedos
Dicen que “todo lo que quieres esta del otro lado del miedo”. Creo que esta es las cosas que mas se aprende del skate, a superar tus miedos. Cada que veia un spot nuevo me daba miedo, miedo a caer, a lastimarme. Pero al mismo tiempo se siente una sensación de valentía intentarlo, como otra frase que dice “si sientes miedo, hazlo con miedo”. Se siente una energía indescriptible el hacer algo teniendo miedo, al principio tu cuerpo no responde, después de unos intentos y varias caídas tu cuerpo lo normaliza y ahora lo haces por orgullo de saber que lo puedes hacer, y no quieres parar hasta lograrlo.
Hacer lo que te gusta es sentirte libre.
El skate me enseño muchas cosas, y aunque ya no lo practique como en mis años de juventud, cuando patino siento la misma sensación de libertad.
